De entrada os dejo esta instantánea de Le Kef, cerca de la frontera con Argelia; un pueblecito donde hicimos noche antes de dirigirnos al día siguiente a la Mesa de Jugurtha, una montaña muy curiosa. Su principal atractivo reside precisamente en que parece que la hayan cortado al ras, como una mesa. Si no, juzgad la foto, jeje. Por cierto, la foto es de Jordi, un compañero de la
oficina que hizo unas fotos estupendas durante el viaje (especial recomendación merece la visita a la web para ver las fotos del desierto). Ah, nota informativa, si estás pensando en comprarte una cámara digital, que sea una Nikon, no una Olimpus…
Bueno, y por supuesto, como ya viene siendo habitual regresamos al sur (juro y perjuro que no vuelvo en una buena temporada). Menos mal que es bonito (una vez más, en lugares con tantísima luz es cuando las Olimpus se hacen pequeñas y las Nikon se crecen de qué manera!), que si no ya lo aborrecería, jeje.Esta vez he decidido dejaros esta imagen del atardecer en el desierto. Una vez más no se puede decir otra cosa, ¡¡vivan las Nikon!!
